El oso panda del zoológico de Villanueva del Emprendedor estaba tan harto de vivir en una jaula, que decidió escaparse y montar su propio negocio de fotografía. Los retratos se le daban bien, pero con los niños tenía poca paciencia y más de uno se llevó un zarpazo por no estarse quieto. Menuda leche tenía el oso.

FiN.

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